// 01Señales de que algo anda mal.
La mayoría de los usuarios descubren que su cuenta fue comprometida semanas o meses después. Para entonces el atacante ya leyó tu correo, accedió a sistemas internos, o simplemente vendió tu acceso. Estas son las señales tempranas:
- Avisos de login desde lugares inusuales — si tu email/red social te notifica acceso desde otro país.
- Emails enviados que no recuerdas escribir, o respuestas desconocidas en tu bandeja de enviados.
- Contactos reportan mensajes extraños aparentemente tuyos (phishing lateral).
- Sesiones activas desconocidas en la configuración de seguridad de tus servicios.
- Cambios inesperados en reglas de email (forwards automáticos, filtros que borran mensajes).
- 2FA activado/desactivado sin tu acción. Clásico movimiento post-compromiso.
// 02Verifica sin esperar la sospecha.
Dos herramientas para confirmar si tu email corporativo aparece en filtraciones públicas:
- Have I Been Pwned — busca tu email en bases de datos filtradas conocidas.
- Credential leak monitoring — servicios que vigilan la dark web por tus dominios. Lo hacemos automáticamente dentro de nuestros planes mensuales.
Si encuentras tu email filtrado
No significa necesariamente que tu contraseña actual esté comprometida, pero asume que sí. Rota y activa MFA hoy — no mañana.
// 03Qué hacer si ya te pasó.
En orden de ejecución. Cada paso cierra una puerta:
- 1. Cambia tu contraseña desde un dispositivo confiable (no el potencialmente comprometido).
- 2. Activa MFA si no lo tenías. App autenticadora, no SMS.
- 3. Cierra todas las sesiones activas desde el panel de seguridad del servicio.
- 4. Revisa reglas de email, forwards automáticos, apps conectadas y tokens de API.
- 5. Si es cuenta corporativa, avisa a IT/seguridad inmediatamente para análisis más profundo.
- 6. Si usabas la misma clave en otros servicios (no lo hagas), cámbiala también.
// 04Prevención real.
La verdad incómoda: la mayoría de los usuarios reutilizan la misma contraseña o variaciones. Un atacante que obtiene una, las prueba todas (credential stuffing). Por eso:
- Administrador de contraseñas (1Password, Bitwarden). Una clave única por servicio, generada al azar.
- MFA siempre, preferentemente con app autenticadora (Google/Microsoft Authenticator o Authy). SMS es el mínimo.
- Llaves de hardware (YubiKey) para cuentas críticas — email principal, repositorios de código, paneles admin.
- Passkeys donde estén disponibles. Es el futuro y ya funciona en la mayoría de los servicios grandes.
Ninguna de estas prácticas es nueva ni compleja. Todas son baratas. Y todas previenen el 99% de los casos que vemos.
Te alertamos antes de que se use.
Monitoreo de filtraciones 24/7 para tus dominios corporativos. Si aparecen credenciales, te avisamos por Slack en minutos.