Entender qué necesitas proteger.
Conocemos tu sitio o plataforma, quiénes lo usan, qué datos maneja y qué pasa si falla. A partir de eso, preparamos una propuesta con las tareas, los resultados que recibirás, los plazos y las responsabilidades.
Trabajamos contigo y con tu equipo técnico para proteger lo que sostiene tu negocio. Desde la primera evaluación hasta las correcciones y el cuidado continuo, dejamos claro qué haremos, qué recibirás y quién se hace cargo.
Conocemos tu sitio o plataforma, quiénes lo usan, qué datos maneja y qué pasa si falla. A partir de eso, preparamos una propuesta con las tareas, los resultados que recibirás, los plazos y las responsabilidades.
Realizamos las pruebas que autorizaste y registramos lo que encontramos. Explicamos qué puede ocurrir, qué datos o funciones se ven afectados y cómo lo comprobamos, para que puedas tomar decisiones con información concreta.
Ordenamos los problemas según sus consecuencias para el negocio y damos instrucciones a quienes harán los cambios. Podemos encargarnos de corregirlos o acompañar a tu equipo, según lo definido en la propuesta.
Si la propuesta lo incluye, volvemos a probar las correcciones y registramos qué quedó resuelto y qué sigue pendiente. Para plataformas que cambian continuamente, podemos acordar revisiones periódicas y seguimiento de su seguridad.
Solo probamos los sitios, aplicaciones y sistemas que nos autorizas. Antes de empezar acordamos horarios, límites y precauciones para cuidar tu operación.
Tu equipo directivo recibe una explicación de los riesgos y las prioridades. Tu equipo técnico recibe el detalle necesario para entender y corregir cada problema.
Desde la propuesta sabes quién revisará, quién hará los cambios y cómo se comprobarán. Los accesos se entregan por los canales que acordemos contigo.
Sí. Coordinamos el trabajo con tu equipo interno o con la empresa que desarrolla tu plataforma. Antes de empezar dejamos claro quién revisa, quién corrige y cómo se comprueba que los cambios resolvieron los problemas.
Algunas pruebas pueden afectar el funcionamiento del sitio o la plataforma. Por eso acordamos qué se puede probar, en qué horarios y cuándo detenernos. Siempre que sea adecuado usamos una versión de pruebas. Si necesitamos trabajar sobre la versión que usan tus clientes, lo coordinamos y autorizamos antes.
Para comenzar, basta con tu nombre y correo. Puedes agregar detalles de tu proyecto y un enlace, pero es opcional. Después te contactaremos para definir qué revisar y preparar una propuesta con precio, plazos y qué incluye. No envíes contraseñas, código ni datos de clientes.
Podemos incluir la corrección o trabajar con tu equipo para que la realice. También podemos volver a probar los cambios para comprobar su resultado; a esto se le llama retest. La propuesta indica qué etapas están incluidas y quién se hace cargo de cada una.
Cuéntanos qué hace tu sitio o aplicación y qué te preocupa. Te ayudamos a definir el servicio y preparamos una propuesta con el trabajo, el plazo y el costo.