Estado de la plataforma
Definimos qué medir: si responde, cuánto demora, qué errores presenta y si tiene capacidad suficiente para operar.
Detecta problemas en tu plataforma y define quién debe actuar.
El monitoreo de aplicaciones comprueba la disponibilidad, los errores y la capacidad de los servicios incluidos. Configuramos mediciones y alertas con responsables definidos; detectar caídas no equivale a detectar ataques ni implica atención humana permanente.
Te enteras de una caída por tus usuarios.
Recibes alertas sin una prioridad o un responsable definido.
Necesitas saber cómo está funcionando tu plataforma después de publicarla o aumentar su capacidad.
Definimos qué medir: si responde, cuánto demora, qué errores presenta y si tiene capacidad suficiente para operar.
Definimos qué eventos registrar y cómo consultarlos, evitando guardar contraseñas, claves de acceso o datos personales innecesarios.
Acordamos qué situaciones generan un aviso, quién lo recibe y qué debe hacer al recibirlo.
Reunimos señales de aplicaciones y servidores para que tu equipo pueda entender qué ocurre y actuar con contexto.
Señales que permiten entender el estado de los servicios, investigar cambios y dar contexto a las alertas.
Los servidores, servicios cloud y contenedores cuyo comportamiento puede afectar a tus usuarios.
Confirmamos las tecnologías y versiones de tu proyecto antes de definir la revisión.
Organizamos vistas de los servicios acordados para revisar disponibilidad, comportamiento y señales relevantes para la operación.
Podemos integrar componentes como Prometheus, Loki y Alertmanager para reunir mediciones, registros de actividad y avisos según tu entorno.
Definimos qué eventos necesitan atención y quién los recibe. El monitoreo y la respuesta a incidentes tienen responsabilidades y condiciones que se acuerdan por separado.
Qué partes de la plataforma seguimos, qué medimos y qué queda fuera de esa cobertura.
Cuándo se envía cada aviso, qué prioridad tiene, quién lo recibe y cuáles son las primeras acciones.
Cómo revisar alertas repetidas, incidentes y ajustes necesarios a medida que cambia tu plataforma.
Antes de comenzar dejamos por escrito qué trabajo haremos, qué recibirás y qué necesitamos de tu equipo.
Identificamos las funciones cuya falla puede afectar a tus usuarios o interrumpir el negocio.
Preparamos las mediciones y notificaciones incluidas en la propuesta.
Comprobamos que los avisos funcionen y ajustamos cuándo se envían y quién los recibe.
No. Comprobar si una plataforma funciona es distinto de detectar ataques. Acordamos por separado qué eventos de seguridad estarán incluidos.
Los horarios, canales y tiempos de atención quedan definidos en la propuesta. Una herramienta funcionando continuamente no significa que haya atención humana permanente.
Sí, podemos evaluarlas. Revisamos qué permiten medir y qué accesos están disponibles antes de proponer conectarlas o cambiarlas.
Según los servicios que se medirán, las herramientas disponibles, las alertas necesarias y quién las atenderá. Para cotizar necesitamos conocer las funciones críticas y sus responsables. La propuesta establece el precio, los costos de herramientas y el calendario de configuración y pruebas.
Un plan con las partes cubiertas, las mediciones y lo que queda fuera, junto con una guía de alertas y responsables. Probamos los avisos acordados y dejamos criterios para revisar señales repetidas o ajustar el seguimiento cuando cambia la plataforma.
La alerta identifica una situación que necesita atención; la corrección depende de las responsabilidades contratadas. Acordamos qué hará BlackDoor, qué corresponde a desarrollo o al proveedor y cómo se escalan los problemas. La propuesta distingue configuración, seguimiento y tareas de solución.
Cuéntanos qué hace tu sitio o aplicación y qué te preocupa. Te ayudamos a definir el servicio y preparamos una propuesta con el trabajo, el plazo y el costo.